Características generales
Las personas pertenecientes al signo de Géminis crean la impresión a su alrededor, de ser una suerte de"dobles” lo cual se debe a que su cambiante personalidad tiene dos caras. Los mercuriales cambios de un geminiamo resultan fascinantes, encandilan. Son sujetos tan versátiles que pueden cambiar de estilo, de trabajo, de vivienda, de pareja... de un día para el otro. Ávidos de lectura, inquietos e intelectuales, no toleran la rutina ni la monotonía, tampoco la pasividad, por lo que cualquier actividad que lleven a cabo tiene que permitirles estar en contínuo movimiento y -sobre todo- aprender cosas nuevas. Con enorme facilidad, se adaptan a cualquier tipo de cambios y, como contrapartida, saben perfectamente donde están parados.
La vida de los Gemelos se basa en la duda, no sólo como incapacidad para decidirse por una determinada dirección, sino como aspiración a seguir dos posiciones opuestas, lo que genera en ellos no pocas contradicciones. Su principal objetivo es la "búsqueda", por lo que les resulta fundamental el hecho de enfrentarse con experiencias nuevas que le permitan indagar e investigar a su antojo. Prefieren varios caminos antes que uno solo solo: ahí está el desafío, lo interesante. Su meta es hallar el sendero de la verdad, a través del viejo método del ensayo y el error.
El lenguaje los atrae: es raro que un nativo de este signo hable poco y que lo haga lentamente, ya que en general hablan mucho y rápido, y escuchan a los demás de la misma manera. Además, existe una extraña relación entre los geminianos y la escritura: el mismo signo rige esta actividad, de modo que estos nativos suelen tener facilidad para escribir la frase justa y, si lo hacen profesionalmente, pueden escribir desde el texto para un anuncio publicitario hasta una novela o una investigación periodística.
El hombre de Géminis
El hombre geminiano es un enigma: cambiante, inestable y con multitud de intereses, siempre estará ocupado con miles de cosas para hacer al mismo tiempo. Como amante, es divertido y establece relaciones no conflictivas, pero necesita una persona mentalmente ágil a su lado. Es realista y necesita de la compañía de los otros: ningún nativo de este signo puede estar solo durante un tiempo largo. Le gusta mezclar e innovar, por lo que no siempre será la pareja más fiel. Simpático y amigable por naturaleza, un hombre geminiano jamás se mostrará celoso ni posesivo.
La Mujer de Géminis
La activa imaginación de la mujer geminiana le permite crear fantásticos mundos en su mente, por lo que se encuentra siempre viajando con su imaginación. Pero vista con detenimiento, se reconoce en ella un espíritu romántico y una enorme capacidad de amar y entregarse desinteresada, apasionadamente. Se enamora con facilidad y puede dejar a un hombre por haberse dado cuenta de que ama a otro que ha conocido recientemente, o bien quedarse con ambos al mismo tiempo. Su naturaleza se basa en aceptar los cambios. Además, adora la aventura y no busca una seguridad en el futuro: más bien la llaman los desafíos, las ideas originales y la posibilidad de conocer nuevos horizontes.
El amor
Un geminiano podrá enamorarse eternamente de una persona con la que sea absolutamente compatible en los planos mental, espiritual y físico. En las cuestiones del corazón son apasionados, cambiantes y enamoradizos; más intelectuales que emocionales, suelen analizar sus sentimientos con una alta dosis de racionalidad.
Profesiones más adecuadas
Se sentirán muy a gusto en las profesiones y tareas relacionadas con la comunicación, la escritura, la enseñanza y toda actividad que les permita realizar variadas cosas al mismo tiempo. Prefieren los trabajos mentales a las tareas manuales y las actividades que les permitan aprender cosas nuevas, viajar, realizar cambios e investigar. Son muy buenos periodistas, escritores y maestros.
Principales cualidades
Capacidad de adaptación y comunicación, agilidad mental, simpatía, ingenio, curiosidad, elocuencia.
Principales defectos
Inconstancia, superficialidad, charlatanería, dispersión, falsedad, desconfianza. |